viernes, 24 de junio de 2011

¿POR QUÉ?

La disciplina escolar argentina es la peor de un ranking mundial

07/06/11 Diario Clarín sección sociedad
Japón encabeza la lista. Y entre los latinoamericanos el mejor es Perú. Chile y Brasil progresaron.
Hacer puntería con bolitas de papel. Esconder el borrador. Usar el banco como elemento de percusión. Mandarse mensajitos de texto en plena clase. No sacarse los auriculares del IPod. Gastar a un compañero hasta el hostigamiento. Distraer al que está concentrado. Interrumpir la clase. Y que los últimos diez minutos antes de que suene el timbre se hayan ido en un intento del profesor por poner orden en el aula. Según el informe complementario del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés), desde hace una década Argentina no encuentra estrategias para disciplinar a los alumnos.
El estudio, realizado en 2009, evaluó las aptitudes de 470.000 alumnos de 15 años de 65 países en tres áreas: Lectura, Ciencias y Matemática. Allí Argentina figuró en el puesto 58 entre 65 países. En forma complementaria, encuestaron a los chicos acerca de la dinámica en el aula y su relación con los profesores , informe que se conoce ahora y en el que el país figura en el último puesto.
Les preguntaron cuánto tardaba el profesor en ordenar el aula para poder empezar a dar su clase y si había interrupciones por indisciplina, si el ruido dificulta el trabajo en clase, y si creen que el mal comportamiento afecta el aprendizaje, entre otras cuestiones. Y con las respuestas de los estudiantes se construyó un ránking. Argentina quedó en el puesto 65, mirando de abajo a Chile y a Brasil , que mejoraron en los últimos diez años.
La disciplina y rendimiento no siempre van a la par. En algunos países del este europeo y Asia, como Rumania , Albania, Tailandia, y otros sudamericanos como Perú y Colombia, los chicos se portan muy bien pero sus notas están entre las peores (ver Infografía).
“No pudimos revertir la indisciplina porque los adultos estamos ‘adolescentizados’. Tenemos problemas para construir modelos de autoridad. El padre quiere ser amigo del hijo y el profe, compinche del alumno”, dijo a Clarín Gustavo Iaies, titular del Centro de Estudios de Políticas Públicas.
Este diario consultó a preceptores y profesores sobre el tema. Todos coincidieron en que la indisciplina existe como existió siempre en los colegios secundarios. La diferencia es que ahora el portarse mal viene acompañado del avance tecnológico. “Suenan los celulares en el aula y hay que pedir que los apaguen. O escuchan música por el celular, sin auriculares, en plena clase. La clase se detiene porque hay que pedirles que apaguen los equipos”, contó Miguel Acuña, preceptor y profesor, de la Escuela Media N°2, del Bajo Flores. Para Marcelo Spinelli, jefe de preceptores de la escuela República de Rumania, de Villa Urquiza, “es positivo que en la escuela ahora se corrija y no se castigue. “Forma parte del acuerdo de convivencia y pone en práctica el diálogo, el pedido de disculpas, el encuentro entre pares”. Acuña agregó que “es válido plantearse que una escuela en malas condiciones edilicias o un sistema educativo que no contiene, colabora en la indisciplina del alumnado”.
Si de contención se trata, Sandra Fernández, preceptora de la Escuela 10 de Caballito, es contundente: “Tenemos alumnos que son padres y madres, y también embarazadas con típicas conductas de los adolescentes. Pero no son incontrolables. Por experiencia, cuando hay contención en el colegio, los pibes se portan bien”.
El Ministerio de Educación de la Nación, el bonaerense y el de la Ciudad prefirieron no dar su opinión ante la consulta de Clarín.
Axel Rivas, director del programa de Educación del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), cuestionó el ránking. “¿Cómo interpretan alumnos de culturas muy distintas el concepto de “cantidad de veces que interrumpen”, de “largo tiempo” o de “alumnos calmados”? Es curioso que Finlandia esté tercero en cuestiones de indisciplina, porque según PISA fue el país con mejores y más equitativos resultados. ¿Tenemos que pensar que sus aulas están reinadas por el caos? ¿O será que los alumnos finlandeses tienen una concepción distinta de lo que entienden es un grupo de alumnos ‘calmo’?”, planteó.


¿Qué podemos hacer?..... es un tema que nos interpela a todos, tratemos de tomar conciencia. Cambiemos esta situación. Nicolás

Ser digno de ser

Creo que esta es la pelicula que resume una educación verdadera.
¡Basta de dibujar la educación con sistemas que no sirven... la verdadera educación se da desde el AMOR!!!!!!!!!!!!

No olvides a tu madre, un día volverás a verla, porque vas a vivir!!! para entender esta frase hay que ver la pelicula completa

http://www.youtube.com/watch?v=7kn_gBR52q8

Para leer y reflexionar...

MENSAJE DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI
PARA LA XLI JORNADA MUNDIAL
DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES
"Los niños y los medios de comunicación social:
un reto para la educación"
20 de mayo 2007

 
Queridos hermanos y hermanas:

1. El tema de la cuadragésima primera Jornada de las Comunicaciones Sociales, "Los niños y los medios de comunicación social: un reto para la educación", nos invita a reflexionar sobre dos aspectos de suma importancia. Uno es la formación de los niños. El segundo, quizás menos obvio pero no menos importante, es la formación de los medios mismos.
Los complejos desafíos a los que se enfrenta la educación actual están fuertemente relacionados con el influjo penetrante de estos medios en nuestro mundo. Como un aspecto del fenómeno de la globalización e impulsados por el rápido desarrollo tecnológico, los medios marcan profundamente el entorno cultural (cf. Juan Pablo II, Carta apostólica El Rápido desarrollo, 3). De hecho, algunos afirman que la influencia formativa de los medios se contrapone a la de la escuela, de la Iglesia e incluso a la del hogar. "Para muchas personas la realidad corresponde a lo que los medios de comunicación definen como tal" (Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, Aetatis novae, 4).
2. La relación entre los niños, los medios de comunicación y la educación se puede considerar desde dos perspectivas: la formación de los niños por parte de los medios, y la formación de los niños para responder adecuadamente a los medios. Surge entonces como una especie de reciprocidad que apunta a la responsabilidad de los medios como industria, y a la necesidad de una participación crítica y activa por parte de los lectores, televidentes u oyentes. En este contexto, la formación en el recto uso de los medios es esencial para el desarrollo cultural, moral y espiritual de los niños.
¿Cómo se puede promover y proteger este bien común? Educar a los niños para que hagan un buen uso de los medios es responsabilidad de los padres, de la Iglesia y de la escuela. El papel de los padres es de vital importancia. Éstos tienen el derecho y el deber de asegurar un uso prudente de los medios educando la conciencia de sus hijos, para que sean capaces de expresar juicios serenos y objetivos que después les guíen en la elección o rechazo de los programas propuestos (cf. Juan Pablo II, Exhortación apostólica Familiaris consortio, 76). Para llevar a cabo eso, los padres deberían de contar con el estímulo y ayuda de las escuelas y parroquias, asegurando así que este aspecto de la paternidad, difícil pero gratificante, sea apoyado por toda la comunidad.
La educación para los medios debería ser positiva. Cuando se pone a los niños delante de lo que es estética y moralmente excelente se les ayuda a desarrollar la apreciación, la prudencia y la capacidad de discernimiento. En este punto, es importante reconocer el valor fundamental del ejemplo de los padres y el beneficio de introducir a los jóvenes en los clásicos de la literatura infantil, las bellas artes y la música selecta. Si bien la literatura popular siempre tendrá un lugar propio en la cultura, no debería ser aceptada pasivamente la tentación al sensacionalismo en los lugares de enseñanza. La belleza, que es como un espejo de lo divino, inspira y vivifica los corazones y mentes jóvenes, mientras que la fealdad y la tosquedad tienen un impacto deprimente en las actitudes y comportamientos.
La educación para los medios, como toda labor educativa, requiere la formación del ejercicio de la libertad. Se trata de una tarea exigente. Muy a menudo la libertad se presenta como la búsqueda frenética del placer o de nuevas experiencias. Pero más que de una liberación se trata de una condena. La verdadera libertad nunca condenaría a un individuo —especialmente un niño— a la búsqueda insaciable de la novedad. A la luz de la verdad, la auténtica libertad se experimenta como una respuesta definitiva al "sí" de Dios a la humanidad, que nos llama a elegir lo que es bueno, verdadero y bello, no de un modo discriminado sino deliberadamente. Los padres de familia son, pues, los guardianes de la libertad de sus hijos; y en la medida en que les devuelven esa libertad, los conducen a la profunda alegría de la vida (cf. Discurso en el V Encuentro Mundial de las Familias, Valencia, 8 julio 2006).
3. Este profundo deseo de los padres y profesores de educar a los niños en el camino de la belleza, de la verdad y de la bondad, solo será favorecido por la industria de los medios en la medida en que promueva la dignidad fundamental del ser humano, el verdadero valor del matrimonio y de la vida familiar, así como los logros y metas de la humanidad. De ahí que la necesidad de que los medios estén comprometidos en una formación efectiva y éticamente aceptable sea vista con particular interés e incluso con urgencia, no solamente por los padres y profesores, sino también por todos aquéllos que tienen un sentido de responsabilidad cívica.
Si bien afirmamos con certeza que muchos operadores de los medios desean hacer lo que es justo (cf. Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, Ética en las comunicaciones sociales, 4), debemos reconocer que los comunicadores se enfrentan con frecuencia a "presiones psicológicas y especiales dilemas éticos" (Aetatis novae, 19) viendo como a veces la competencia comercial fuerza a rebajar su estándar.
Toda tendencia a producir programas — incluso películas de animación y video juegos— que exaltan la violencia y reflejan comportamientos antisociales o que, en nombre del entretenimiento, trivializan la sexualidad humana, es perversión; y mucho más cuando se trata de programas dirigidos a niños y adolescentes. ¿Cómo se podría explicar este "entretenimiento" a los innumerables jóvenes inocentes que son víctimas realmente de la violencia, la explotación y el abuso? A este respecto, haríamos bien en reflexionar sobre el contraste entre Cristo, que "abrazaba a los niños, y los bendecía poniendo las manos sobre ellos" (Mc 10,16), y aquél que "escandaliza a uno de estos pequeños más le vale que le pongan al cuello una piedra de molino" (Lc 17,2).
Exhorto nuevamente a los responsables de la industria de estos medios para que formen y motiven a los productores a salvaguardar el bien común, a preservar la verdad, a proteger la dignidad humana individual y a promover el respeto por las necesidades de la familia.
4. La Iglesia misma, a la luz del mensaje de salvación que se le ha confiado, es también maestra en humanidad y aprovecha la oportunidad para ofrecer ayuda a los padres, educadores, comunicadores y jóvenes. Las parroquias y los programas escolares, hoy en día, deberían estar a la vanguardia en lo que respecta a la educación para los medios de comunicación social. Sobre todo, la Iglesia desea compartir una visión de la dignidad humana que es el centro de toda auténtica comunicación. "Al verlo con los ojos de Cristo, puedo dar al otro mucho más que cosas externas necesarias: puedo ofrecerle la mirada de amor que él necesita" (Deus caritas est, 18).
Desde la Ciudad del Vaticano, 24 de Enero 2007, Fiesta de San Francisco de Sales.
BENEDICTUS PP. XVI


Para recordar

En esta oprtunidad quiero compartir una pelicula que a muchos puede parecerle aburrida, pero sin embargo a otros y tal vez los que ya han superado los 40 años de edad puede que les surjan muchos recuerdos. pero lo que quiero mostrar con este ejemplo es como se puede educar a los alumnos desde los intereses del grupo. La escuela no es solo para recibir contenidos, sino tambien para recibir valores de vida.    http://www.youtube.com/watch?v=wKbgLEVKA7k

Una Pelicula para recomendar y ver en clase con los alumnos

Esta pelicula siempre me ayudo a entender a los jovenes de nuestra sociedad, ya que viven experiencias semejantes. Creo que es muy pedagogica, sirve mucho a la hora de encarar un grupo de chicos. http://www.youtube.com/watch?v=SBs5iPEO5T0&nofeather=True

miércoles, 13 de abril de 2011

Un texto interesante para reflexionar

Educación, responsabilidad de todos
Sin fortalecer el principio de autoridad, todo proceso educativo estará condenado al fracaso

Miércoles 13 de abril de 2011 | Publicado en edición impresa

La caricatura que acompaña este editorial fue la ganadora de un concurso sobre valores de la sociedad, realizado en un congreso acerca de la educación y vida sustentable, en San Pablo. Podríamos interpretar que la realidad que quiso reflejar el caricaturista es que, tanto en el pasado reciente como ahora, los integrantes del hecho educativo, es decir, alumnos, docentes y padres, no logran trabajar concertadamente para un objetivo en común.
En la Argentina de hoy, en la práctica, los padres, los primeros educadores dentro de la familia, en muchos casos han renunciado a este papel fundamental y entregan a sus hijos a maestros y profesores, que, en su fuero íntimo, no sólo no respetan, sino a los que están dispuestos a desautorizar permanentemente.
Aunque no se puede generalizar, éste es el común denominador para muchos padres argentinos, incluso aquellos que eligen mandar a sus hijos a una escuela privada. Este tema ha sido estudiado en profundidad por el prestigioso educador Guillermo Jaim Etcheverry en su libro La tragedia educativa , de 1999, en el que ya advertía sobre el error de que padres y alumnos conciban el saber como algo secundario.
En 2005, en una disertación organizada por este diario, Jaim Etcheverry sostenía visionariamente que si no se lograba que la mayor cantidad de gente tuviera la mejor educación, "dentro de veinte años, o menos, no podremos vivir más acá. La vida social no podrá ser sostenida; no nos bastarán los policías y las rejas porque no compartiremos los códigos entre nosotros. Si no entendemos esto, el destino de la Argentina se verá gravemente comprometido".
Dentro de un aula, el maestro y el alumno no son iguales porque sus roles son bien distintos. No se trata sólo de los conocimientos que se supone maneja ese maestro, sino también de una planificación del aprendizaje, que él sí tiene y del que el alumno es lógico que carezca.
Así también en la familia, los padres siguen teniendo el papel indelegable de marcar el camino de la vida.
Por eso, resulta muchas veces incomprensible que algunos avalen con su presencia las tomas de colegios o, como ocurrió en estos últimos días, hayan llevado a sus hijos pequeños para que escupieran sobre los afiches que una organización política había exhibido para tal fin el 24 del mes pasado, el Día de la Memoria.
Acompañar a los hijos en marchas y tomas contra las autoridades escolares o desautorizar consciente o inconscientemente a maestros y profesores es no cumplir con la responsabilidad que una sociedad pide a sus integrantes adultos.
No sólo los magros salarios que perciben los docentes son un aspecto muy importante de la crisis educativa en la Argentina. El otro es, evidentemente, esta falta de compromiso básico entre los miembros de nuestra sociedad para tender hacia la excelencia educativa, que descansa sobre la relación alumnos-docentes-padres.
Si la educación, como coinciden tantos, ha de ser la base de nuestra recuperación, es necesario que todos cumplamos responsablemente y sin renuncias con la parte que nos corresponde.

lunes, 11 de abril de 2011